No llores más por mí

No llores más por mí.
Porque he entrado por la puerta celestial de Dios.
Es el lugar del verdadero descanso,
No olvides hacer lo mejor que puedas.
He encontrado la paz con el Creador.
Ahora depende de ti emprender algún día también este viaje.
No tengáis miedo, es un lugar donde todas las cosas se hacen nuevas.
“Perdónanos nuestros pecados” era mi canto.
Ni siquiera pienses: “No puedo entrar”.
Puedes ganar. Llora por mí para saber más.
Porque he entrado por la puerta celestial de Dios.
–Casilda Woodward, con permiso

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